– Si, es que se ha demostrado científicamente que sos un pelotudo que piensa de más.
- Yo asenté con la cabeza y quise sonreír, pero ya era un poco tarde.
Entre insultos bien merecidos y reproches bien comentados, ablande el cuello para darle mas lugar a la vergüenza que me corría por la espalda. Uno, (en este caso yo), a veces piensa sobre el futuro y como todavía no paso, no podes dejar de “maquinar”. Y no es excusa, es la realidad de un tarado.
¿Cómo podemos escapar a las ideas sobre “el tiempo”? todavía no se lo pregunte. Pensaba hacerlo mañana.
Es difícil pedir perdón, por la vergüenza y esas cosas que sabes cuándo te equivocaste. Pero más difícil es hacer que la otra persona no se sienta mal por la ocasión fea que ocasionaste. Entonces es una cadena la cual creaste pero no podes terminar de resolver. Tenes que aguantarte todo el tiempo que se necesite para que las cosas pasen o te perdonen. Y es realmente bien merecido.
¿Que bueno sería entender eso antes de hablar, no?
Hablar… justamente. Mientras tiro mis palabras no puedo hacer que mis cejas charlen de otra cosa con la mirada de ella. Pero… ¿qué le están diciendo? Y realmente espero que sea algo bueno, porque si no me las afeito y listo. El otro día la vi reírse con ellas… si, los tres se reían de mi. Eso creo.
Y las manos.. Que decir sobre ellas…. (Mejor no mucho porque si no me van a dejar de pasar a letra lo que estoy pensando en este momento). Ellas me agradan. Pero señalan torcidas y siempre dejan la palma abierta como demostrando honestidad.
El texto se me fue de las manos, la idea sigue presente. Creo que quiero decir que no me da el cuerpo como para seguir disculpándome, y no porque lo haya hecho mucho, sino porque sé que le hice mal y creo que en serio. Lo lamento y mucho. Quisiera volver el tiempo atrás. Y no sé cómo expresarlo.