Hemisferio Derecho, el del Ying, de las relaciones, las energías, los sentimientos, pensamientos. El que maneja tu lado izquierdo del cuerpo... el de No aceptar ni querer procesar las cosas que te dicen o rechazar todo pensamiento, consejo o idea. Ese que te hace pensar que tu opinión es la verdad y lo único que vale.
Hace dos años que en el gimnasio , cuando ya iba casi todos los días, hacia un año, pesaba ochenta y cinco kilos. Todo bien. Hasta que me desgarre el hombro izquierdo. "Soy un boludo", pensaba! Veinte sesiones de kinesiología y engorde como un campeón. Bajón total.
Venia tratando de hacer cable a tierra, sumado a la música, todo el tema de Marianito. Paso el tiempo y comiendo sano y relajándome baje diecisiete kilos que tenia de mas. La musica mejoro, pero me encerré y empece a tocar mas instrumentos. "Falta que te aplaudas solo! Formate una banda che!", me decía mi viejo.
Pasan los meses, conozco gente. Van y vienen todas. "no entiendo a las mujeres" pensaba. El problema está realmente cuando ellas no te entienden a vos. "vos queres lo que queremos todos... y es que te quieran, simplemente, no es que seas raro" me dijo una amiga hace poco.
Caminando por la calle, unos diez tipos se confunden y de entre tantas piñas, y baldosazo en el lado derecho de la cabeza, me escapo. Medico, radiografía y lo peor... quebradura del Escafoides de la mano izquierda. Tres meses de yeso y ver que pasa con el tema de la música. Lloraba como un nene.
Sigo conociendo gente, que evidentemente está solo de paso. Igual rescato muy buenas cosas de todas esas relaciones.
Engordo. El verano es Birra, amigos y sedentarismo.
Volvemos con la banda. Todo genial.
Pasan las semanas y se me reduce la audición del oído izquierdo. Es serio... pareciera que estoy bajo el agua. Ahora toco con tapones... ayuda mucho. Los volúmenes fuertes te matan.
Pasan las semanas. La gente se aleja, es egoísta, casi como yo.
La semana pasada caigo a tierra. Ella no quiere saber nada, no tiene tiempo y yo ya me siento mal de antes. Las charlas no llevarnos a buen puerto. Y fue así. Necesito irme.
Y me voy, pero en el camino el ojo izquierdo me deja de lado, se me pone rojo y me llora. Cuando freno en una estación de servicio de la ruta, me fijo..y no tengo nada.. Quizás me entro tierra de afuera, a través del aire acondicionado.. vaya uno a saber. A la noche empeora, pero el Té frío colabora bajando la irritación y las gotas mágicas que me dejan seguir. Igual no me impedía relajarme, pero bueno.. no del todo.
El finde en las sierras, sirvió. Las fotos quedaron geniales, la gente y demás. Aunque llovió, estar allá es otra cosa. Prefiero aquel agua y no ésta. Lejos, aunque mucha gente diga que es la misma.
Gracias amigos por estar, ya se me va a pasar. Ya estoy volviendo.
Cuando volví, me puse a pensar en este tema. Lado izquierdo, hemisferio derecho y la re puta madre que te remil pario. No me vas a volver loco, eh!

