No
amanezcas mirando esa pared,
Que no te
deja ser ni estar o pensar,
Que te
encierra como si fueses un pez
En una
pecera de cristal.
Encuentra en
ese cuarto la salida de tu propia oscuridad.
No permito
que me quites los sueños
Pero de vez
en cuando déjame sin dormir…
Me anticipo
y te pido perdón.
Yo no tengo
la culpa se que tu alma sea de hielo,
Erizada y de
maderas frías, con aterciopeladas vetas..
Que tus
sueños nazcan, crezcan y mueran solo en sueños, eso me da pena..
Y que tu
vida transite por la difícil sobriedad de unas vías de montaña de cera…
No permito
que me quites mis sueños
Pero de vez
en cuando me dejas sin dormir…