lunes, 9 de enero de 2012

Verano del 12

Un calor insoportable. La tarde invita a la siesta, mientras permanece la tv encendida.

Solía recordar colores, atrayendo momentos graciosos, recordar personajes momentáneos y aveces, mas allá de eso, sonreir por alguna anécdota de alguna persona querida.


La tarde, mas allá de eso, pasado el café revividor y las lapiceras rodando por la mesa, es para mi un rayo de sol, que crece y termina, que quema e ilumina los juegos y los deportes.

Son momentos de encuentro, de palabras y chamullo. La guitarra apoyada en la pared ya no quiere dormir mas, y si la ves un rato seguido, vas a encontrar las cuerdas como queriendo moverse..vibrando. Un Rock nacional sale de ahí, como música ligera.

Un enchufe, mira a las sierras, como queriendo recargar las pilas de la cámara para poder salir a cazar imágenes y llenar de lugares alguna pagina de Internet.


Escucho a lo lejos un ruido, un SPLASH, el agua, que escasea siempre, revive en alguna pileta el alma de las personas acaloradas. Es un juego y es deporte.

El ventilador de pie parece revolotear como una avioneta entre los montes o una abeja entre las plantas de lavanda del jardín. Las hormigas no saben a donde ir, porque parece que se queman los piececitos contra los ladrillos rojos del suelo.









Afuera hay un verde
que explota y llama. El verano esta acá, con la gente. Vino para traer momentos, crear recuerdos.