domingo, 4 de julio de 2010

Èl, un impaciente; Ella, la desaparecida.


Que capacidad de hacerme poner como loco, eh!


Mientras desespero esperando el momento de ver las estrellas, los cerros gritar desesperados que tienen ganas de no ser tan observados y el aire mas puro que existe… Ahí estas vos esperando que me de cuenta de que ya no me hablas.

Ya me di cuenta! pero se me salen los ojos mirando el cursor vacío… las líneas de texto, sin texto! Y el momento del saludo que nunca llega y cuando viene es un “¿Eh?”

En que quedamos? En donde te quedaste? El camino, que yo sepa, no se bifurco.

Será que vos caminas muy lento? Será que yo estoy corriendo? Es probable que sea lo mío, suelo ser histérico esperando reacciones. Lo admito, no tengo problemas.


¿Sabes que pasó? Yo no. Pero sospecho que se terminaron las pilas que creímos inagotables.

Quiero que nos entendamos. Ya que no emitís opinión, tenes el derecho de escucharme. No es obligatorio.

No quiero casarme con vos, ni seguirte, ni guiarte, no quiero ser mas que vos o mas que tu mascota. Pero tampoco quiero que me ignores.

Donde quedo toda esa alegría que explotaba a mas no poder hace un rato atrás? Donde te quedaste? Yo siempre fui un impaciente, pero vos nunca fuiste una desaparecida.


Y lo dejo aca, porque el momento en que lo leas, se te va a ocurrir un "¡uy!..."

Quizas no.

2 comentarios:

el caminante dijo...

por otro lado, creo que faltan 3 dias y dejo de escribir cosas feas.

el caminante dijo...

pasaron meses y dejé nomas... como miento, dios...